Mies: un nuevo proyecto
Mie 4 enero, 2012
Estos meses han sido de cambios importantes en mi vida, entre ellos el de mi situación laboral. Después de colaborar por más de 16 años en Liga Bíblica, ahora he fundado un ministerio dedicado a la formación de obreros laicos en las iglesias locales: Mies (sigo trabajando en algunas secciones de la página y espero tener todo el contenido disponible muy pronto).
La idea básica de este ministerio es ejercer de verdad ese derecho que desde la reforma protestante reclamamos: el sacerdocio universal, animando a cada creyente a participar de manera activa en la transformación de éste, nuestro mundo, nuestro hogar temporal. Es necesario.
De esta idea básica se desprenden algunas otras, entre ellas nuestro deber de practicar el evangelio además de predicarlo.
PD. Mies tiene su propio blog. Esta es la dirección RSS por si deseas suscribirte: http://mies.cc/feed/
Esto no significa que abandonaré Buena Tierra. Nos seguimos leyendo por aquí.
Por una iglesia con nuevos caminos
Jue 20 octubre, 2011
“Una iglesia que planta sus tiendas sin la búsqueda constante de nuevos horizontes, sin la apertura continua de nuevos caminos, no está siendo fiel a su llamamiento… (Debemos) rebajar nuestro anhelo de certeza, aceptar lo arriesgado, y vivir improvisando y experimentando.”
-Hans Küng (vía Owirúame).
Una pausa para orar
Dom 4 septiembre, 2011
“Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.”
Lucas 5:15, 16
La fama: un estado anhelado por muchos de los que ahora se involucran en “el ministerio”, y por el cual se han llegado a cometer fechorías inimaginables, es además, el parámetro ideal para describir “un ministerio exitoso”. Al alcanzar tal estado ¿quien se atrevería a abandonarlo?
Jesucristo nos muestra que un buen ministro no solo se dedica lo externo y visible, sino a lo interno e íntimo: la comunión con Dios. Aunque había muchas cosas por hacer (gente sinceramente interesada y hambrienta de su enseñanza, y personas con necesidades físicas que debían ser atendidas), Jesús se tomó su tiempo, se apartó a lugares desiertos, y oró.
No voy a profundizar en porque se apartaba, o porque a lugares desiertos, o si necesariamente debía orar. Me es mucho más importante aprender de esa necesidad imperante de intimidad con el Padre, de su fuerza de voluntad para decir “ahora no” a la carga de trabajo, apartarse por un tiempo y deleitarse en la oración, un ejercicio fundamental para llegar a lo más profundo de la comunión con Dios, es decir, conocerlo.
Hace exactamente una semana publiqué aquí una frase que me hizo reflexionar profundamente en la manera en que muchos de nosotros desarrollamos el ministerio, por lo que recordé este post publicado originalmente el 21 de mayo de 2009 en Emmanuel Castillo Weblog.
La tarea de la Iglesia (lo que yo creo)
Jue 1 septiembre, 2011
“Estoy convencido de que la tarea de la Iglesia no gira en torno a edificios, horarios, programas, sociedades ni ministerios, sino en la comunión (léase como buena relación, relación estrecha, intimidad, unidad, amistad) entre Dios y las personas y entre ellas mismas. ¿O no es eso lo que quiere decir el gran mandamiento?”
Entrada publicada originalmente en Emmanuel Castillo Weblog el 25 de mayo de 2010.
Una buena frase para reflexionar este domingo
Dom 28 agosto, 2011
“¿Te la pasas hablando de Dios pero no hablas con Dios?”

